REFLEXIÓN TRAS LAS ELECCIONES (BIS) A LA ASAMBLEA DE MADRID
TRAS EL 26-O:
LA DERROTA NO HA SIDO DULCE
1. La victoria por mayoría absoluta del PP en las elecciones (bis)
a la Asamblea de Madrid realizadas el 26-O presagia malos tiempos para los
grupos sociales más desfavorecidos, para la libertad, para la creatividad,
para la cultura. Quienes queremos otro Madrid hemos perdido. Y "ellos" han
ganado lo que en mayo perdieron. Legalmente, sin duda. Les toca gobernar.
Pero el suyo será un mal gobierno y debemos prepararnos para ejercer
el legítimo derecho ciudadano a reivindicar defender y crear espacios
comunes de solidaridad, sociabilidad y convivencia. Ahora, no dentro de
cuatro años. Hay que prepararse, porque se avecinan tiempos difíciles.
2. Consideramos irresponsables y frívolas las declaraciones que,
procedentes de dirigentes de la izquierda, presentan lo ocurrido como un "medio
éxito" que debería preocupar, ante todo, al Partido Popular.
Nos irrita que se eluda una reflexión sobre lo ocurrido cargando las
culpas sobre tal ex-ministra socialista (con independencia de lo que cada
cual opine sobre sus posturas políticas), o sobre cualquier comentario
crítico en El País, o sobre "la autocrítica feroz de
algunos supuestos intérpretes del progresismo". No es la manera de
abordar estos difíciles momentos, en los que, dígase lo que
se diga, quienes estamos preocupados somos la gente de izquierda, y no la
del Partido Popular. ¿O es que el mundo en el que viven algunos políticos
es tan diferente del que vemos en la calle?
Si trabajamos a favor del voto a la izquierda el 26-O, no fue para que
ningún líder "salve la cara" ni para hacer un simulacro de
"sondeo" para las elecciones de marzo. Lo hicimos para mantener lo ganado
el 25-M, y hemos perdido de mala manera, aunque fuese por menos de
lo que muchos, al parecer, esperaban. Reconocer eso es la única forma
de recomenzar con buen pie.
3. El 26-O se ha manifestado un creciente disgusto hacia la "política
oficial". Todos los partidos han perdido votos. Si el PSOE ha perdido 153.000,
el PP perdió 96.000. Hasta los partidos sin representación
han perdido votos. De cada 100 personas que votaron en mayo, en octubre dejaron
de votar ocho.. Y de cada ocho nuevos abtencionistas, cinco procedían
de la izquierda y tres de la derecha. Ha ganado quien menos ha perdido Así
que ha perdido la izquierda. Gritar contra los que votan a la derecha, insultar
a quienes se abstuvieron o votaron en blanco, quejarse de que las facturas
que la izquierda paga por sus errores son mucho mayores que las pagadas
por la derecha por los suyos, no servirá de nada. Es preciso comprender
y rectificar... si lo que está en juego, como pensamos, no es tal
o cual secretaría general para años venideros, sino quién
gobierna Madrid, quién gobierna España. Y el "autoconsuelo"
por disponer de un "elevado suelo" mínimo de votos garantizados para
la izquierda, haga lo que haga, es poco respetuoso con los votantes y, además,
puede resultar suicida, ya que se está ignorando que una parte significativa
de los votos de la izquierda son votos en negativo contra el PP, pero bastante
molestos con lo que está ocurriendo, y nada asegura que esos votos
sigan manteniéndose en próximas convocatorias si no se aporta
un impulso positivo.
4. La asociación NO NOS RESIGNAMOS ha mantenido entre el 25 de mayo
y el 26 de octubre una doble y complementaria vía de actuación.
Por un lado, hemos denunciado el fraude de Tamayo y Sáez, las complicidades
del PP y los vínculos de éste con las redes inmobiliarias
y con una política urbanística depredadora del territorio
y del tejido social. Hemos colaborado en diversas iniciativas al respecto,
junto a otros colectivos ciudadanos. Y hemos lanzado una campaña,
con pegatinas y comunicados, en torno a la idea de que, a pesar de todo,
había que votar a la izquierda, porque si ganaban ellos, la derecha
del "PPeor imposible", los que perderían no serían Simancas
o Fausto, sino quienes queremos educación pública de calidad
y laicismo, una sanidad digna, viviendas asequibles para quienes las necesitan,
derechos para quien habitan en esta región, libertad y cultura.
Por otro lado, nos hemos dirigido a los partidos de la izquierda y, especialmente,
al PSOE, dado el origen de la crisis, reclamando que asumiesen responsabilidades
en lo ocurrido y pusiesen en marcha medidas correctoras. No obtuvimos respuesta,
lo que carece de importancia. Pero sí importa que al problema planteado
por la presencia en la lista del PSOE de personajes con la catadura de Tamayo
y Sáez, se sumase un "no sabíamos que eran así" carente
de credibilidad y una larga lista de disparates o errores como la inadecuada
gestión de la "comisión de investigación", la enloquecida
y turbia riña de la izquierda política y sindical en torno
a Caja Madrid, los votos dados desde sectores de la izquierda político-sindical
a Romero de Tejada, el acuerdo entre PP y PSOE para una nueva contrareforma
reaccionaria de la Ley de extranjería, etc.
Se perdió. Nunca podremos demostrar que el camino que muchas personas
propusimos desde la izquierda social habría llevado a mejores resultados.
Pero es irrefutable que la vía seguida por quienes tomaron las decisiones
ha llevado a la derrota. ¿Tampoco se hará nadie responsable
de ello? ¿Seguirán felices por tantas "derrotas dulces"?
5. Tenemos por delante cuatro largos años con gobierno del PP en
la Comunidad de Madrid. Y elecciones generales en marzo de 2004.
En lo que de nuestras propias fuerzas dependa, trataremos de comprometernos
en las acciones contra las nuevas operaciones especulativas que se preparan
en Madrid, en la defensa de la escuela pública y el laicismo, en
la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres y por el derecho a amar
a quien nos ame sin sufrir discriminación por razón de opción
sexual, en nuevos proyectos dirigidos a la generación de puntos de
encuentro y coordinación de todo el activismo progresista de nuestra
región, en la creación de un espacio público no estatal
de acción sociopolítica y en el fortalecimiento del vínculo
social a través de la cooperación entre individuos singulares
y autónomos.
Nos implicaremos, una vez más, en un esfuerzo pedagógico
para convencer a algunas personas de la necesidad de votar en marzo a favor
de candidaturas de la izquierda para impedir que Aznar sea sucedido por
su heredero, Rajoy, sin por ello renunciar a mantener una mirada crítica
en la medida que lo creamos necesario.
En cuanto a los partidos de la izquierda, no podemos hacer otra cosa que
volver a transmitirles que será muy difícil ganar mayorías
de progreso en marzo de 2004 sin cambios rápidos y visibles en los
próximos meses. Con compromisos políticos precisos, entendibles
por todas y medibles en su cumplimiento. Y dando pasos, graduales si se
quiere, pero claros, para limpiar los pozos negros de la política,
esos comportamientos que no implican a todos los políticos ni afectan
exclusiva ni principalmente a la izquierda, pero que van más mucho
allá de lo anecdótico y que, lamentablemente, también
se dan en el seno de aquellos partidos que pueden y deber ser hoy una alternativa
de gobierno frente a la derecha. Y nos referimos sólo a la corrupción
en sus distintas formas, sino también a los mecanismos políticos
que dificultan la participación ciudadana en la política.
¿Clamar en el desierto? Quizá. Pero es preciso decirlo y
exigirlo, con modestia y sin la pretensión de poseer "la verdad",
sabiendo que podemos estar equivocados pero afirmando nuestro derecho a
opinar. Sin esperar a que los cambios vengan desde arriba. Estamos en movimiento...
y muy preocupados.
Nuestra asociación es un espacio abierto y plural. Uno más
entre otros, una forma más de sumar esfuerzos e inteligencias. Si
quieres, puedes participar en él.