Sí a la Constitución europea
Susana del Río Villar
Texto publicado en El País, 3/9/2004 y reproducido aquí
con autorización de la autora. Susana del Río Villar es Doctora
en Ciencias Políticas y Sociología, su Tesis Doctoral desarrolla
la participación de la sociedad civil en la Unión Europea y
analiza el proceso constituyente desde la perspectiva social, así
como el tema del referéndum para la Constitución europea, la
democracia participativa y la Iniciativa Legislativa Ciudadana. Formó
parte del Grupo de trabajo con miembros de la Convención y es Coordinadora
en España del Instituto IRI Europe. Miembro del Comité de Expertos
sobre Science, Society and Governance de la Comisión Europea.
Los ciudadanos europeos vamos a tener la oportunidad de decidir si queremos
una Constitución, algo histórico. Es verdad que algunos elementos
de la misma tendrán que mejorarse, y que su coloración social
tiene que ser más intensa, pero hay varias razones para decir "sí"
a la Constitución europea.
1. La elaboró una convención, formada sobre todo por parlamentarios
de todos los países de la UE y que trabajó con un método
innovador, abierto, muy diferente a los utilizados en reformas anteriores.
2. La transparencia, la información y la capacidad de diálogo
estuvieron presentes en las sesiones de la convención, en las reuniones
de sus grupos de trabajo y en los debates con los representantes de la sociedad
civil. La construcción del consenso a través del debate fue
el motor del trabajo.
3. Las ONG, movimientos, redes y plataformas, con sus ideas, fueron escuchadas
por las instituciones y por los miembros de la convención a través
de un Foro de a Sociedad Civil. Se recibieron miles de contribuciones, recogidas
en una página web diseñada para funcionar de interfaz entre
la sociedad civil y la convención, contribuciones que en algunos casos
se concretaron en aportaciones al texto de la futura Constitución.
4. Los valores europeos de paz, solidaridad, igualdad, la justicia, la libertad,
el pluralismo, la tolerancia, la dignidad, la protección de la infancia
y el respeto a la vida, la negación absoluta de la pena de muerte,
están resaltados con fuerza en el texto. La lucha contra la pobreza
ocupa un lugar prioritario.
5. Se da a la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea
una fuerza jurídica de la que antes carecía, en beneficio del
respeto de los derechos de los ciudadanos.
6. Se introducen avances importantes respecto al funcionamiento y capacidad
de actuación de la Unión que conllevan el aumento de la eficacia,
a través de mejores procedimientos de decisión; de la democracia,
gracias a la colegislación generalizada para el Parlamento Europeo,
y de la capacidad de influir en el mundo en ámbitos tan relevantes
como son la Política Exterior y de Seguridad Común y el espacio
de justicia y libertad.
7. Las novedades en ámbitos como la cohesión social, el empleo,
la protección a los trabajadores, la salud o la inmigración,
permitirán avanzar en los logros sociales de la Europa del siglo XXI.
8. La Constitución innova de manera valiente al abrir una puerta a
la democracia participativa, que debe complementar a la democracia representativa,
lo que supone valorar el potencial movilizador de la sociedad civil y su
capacidad activa y coherente de hacer política
9. La Iniciativa Legislativa Ciudadana da un impulso a la democracia europea,
haciéndola más fresca, ágil y capaz.
10. Podemos llamarla Constitución, se lanzarán campañas
y los medios darán información al ciudadano. Renueva la Unión
Europea, nos une, es una seña de identidad fuerte ante Estados Unidos
y un ejemplo para muchos lugares del mundo. Nos dice quiénes somos
y hacia dónde vamos.