DIÁLOGO CRÍTICO SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

      
XIV. VOTA LO QUE QUIERAS. NOSOTR@S, VOTAREMOS SÍ


Termina aquí esta serie de diálogos sobre la Constitución Europea. En breves minutos, nos "lanzamos a la calle" para estar en ella hasta las 24 h. de hoy, viernes 18 de febrero, defendiendo el SÍ a la Constitución Europea. A partir de ahora, la distribución de información en esta lista de información volverá a sus ritmos habituales.

Abrir esta serie de diálogos nos ha sido muy útil. No sabemos si también lo habrá sido para otras personas, pero para nosotr@s sí lo ha sido. Nos ha obligado a decir las cosas con más rigor, a documentarnos, y ha provocado respuestas, comentarios, sugerencias, críticas, que nos han hecho pensar. En No Nos Resignamos no obedecemos consignas de nadie ni damos por hecho nada de antemano. Nos podemos equivocar muchas veces, pero son "nuestros errores", a nadie seguimos así que a nadie culpamos de ellos.

A lo largo de estos debates, hemos ratificado nuestra opinión de que la Constitución Europea es un paso adelante muy importante, que por primera vez se ha reformado un tratado de forma abierta a la participación del Parlamento europeo, de los Parlamentos nacionales y de todas las corrientes políticas significativas en Europa, que nos aporta nuevos derechos en tanto que ciudadan@s, que aumenta la democracia en el funcionamiento de la UE, que nos dota de instrumentos políticos novedosos para seguir empujando hacia adelante e incluso para plantearnos futuras reformas constitucionales, que establece bases políticas para una acción exterior progresista y para que la Unión Europea pueda jugar un papel autónomo en favor de la paz y la democracia, etc... Y también nos hemos convencido más aún de que paralizarla es un camino sin salida o en el que las salidas más probables son muy malas y serán hegemonizadas por las derechas y los euroescépticos.

No hemos dicho, ni diremos, pues no somos adeptos al "idealismo constitucionalista", que la Constitución garantice que la Unión Europea hará las políticas que corresponden a sus valores y objetivos, ni que los gobiernos se comporten movidos por la solidaridad, ni que ahora "el mundo será un paraiso".
Para quienes aspiramos a más libertad, más democracia, más igualdad, la Constitución genera un espacio más favorable que el vigente definido por el Tratado de Niza, pero es un espacio de conflicto político y de conflicto social, como todo espacio político democrático. Así pues, el 20 de febrero no estamos votando si nos gusta el mundo tal y como es, ni si nos gusta nuestro gobierno, ni si la Constitución es fiel reflejo de un "mundo maravilloso" inexistente. Lo que estamos votando, por nuestra parte al menos, es si con esta Constitución nuestra actividad como ciudadan@s, como personas del presente aquí y ahora, tendrá más puntos de apoyo que sin ella, más capacidad de influir, más apertura hacia la creación social de nuevas oportunidades de libertad y cooperación. Decimos SÍ porque es un avance y porque queremos seguir avanzando.

Tampoco hemos ocultado defectos de la Constitución y hemos hecho propuestas apuntando más allá de ella, a futuras reformas. Entre otros elementos, señalaríamos la necesidad de un nuevo papel del Parlamento en la política exterior, un refuerzo de los derechos sociales, una ampliación del ámbito de la Carta de Derechos, etc. Creemos que la gente progresista debemos tratar de encontrar una agenda común para Europa, pues nuestro Sí no debe querer decir renuncia a ir más allá ni apología acrítica, mientras que un No coherente y responsable debería precisar qué cambios mínimos consideraría inexcusables, a la vez que posibles en esta Europa, para dar su apoyo a la Constitución aunque ésta no represente todo lo que podrían querer.

Estamos satisfech@s. Por primera vez en España se ha plantado una discusión sobre Europa con calado social. Posiblemente, no haya sido suficiente para romper una profunda capa de indiferencia y desinterés, pero sí la ha agrietado y permitirá comenzar otra fase de mayor inquietud europeista. Y estamos satisfech@s porque nosotras y nosotros, como colectivo, hemos hecho todo lo que hemos podido, con un esfuerzo mucho mayor al que en principio podía esperarse de nuestras pequeñas fuerzas, y porque hemos intentado hacerlo con rigor, con nuestros medios, sin dependencias respecto a nadie. No somos autocomplacientes, pero decirlo ahora tiene un sentido político claro y debe tomarse como llamada de atención a quienes puedan haberse creído que este referéndum era "cosa chupada" o que podía abordarse con las prácticas habituales de las campañas electorales. Ya hablaremos de esto, pero hemos querido decirlo antes de conocer los resultados del referéndum.

En definitiva, vamos a votar porque la realización de una consulta para que decidamos sobre algo que cuenta con un apoyo muy mayoritario en el Parlamento español pero que, por su dimensión, debe hacerse contando con la ciudadanía, es una oportunidad que no debemos desaprovechar si no queremos que la misma idea de las consultas quede desprestigiada.

Y vamos a votar SÍ, porque tenemos el convencimiento de que es mejor, MUCHO MEJOR. El Sí abre puertas y nos da herramientas que bien usadas podrán abrir otras. Es un AVANCE SIN RETROCESOS en un proceso extraordinario, único en la historia de la humanidad, de creación de un espacio político trans-estatal por vía democrática y negociada, sin recurrir a métodos imperiales. Un proceso que multiplica su importancia en un contexto mundial en el que los otros polos de referencia institucionales con peso en la política internacional son los Estados Unidos de Bush, la Rusia de Putin, o la China líder mundial en ejecuciones y promotora de un nuevo capitalismo salvaje bajo mando político totalitario, por no hablar de los fundamentalismos religiosos y los movimientos que se fundan ellos. Así que a la Constitución le pasa lo mismo que a la Unión Europea: no es perfecta... pero es mejor. Y mejorable, claro.

Gracias a quienes habéis soportado esta última serie de mensajes diarios. Gracias a quienes nos habéis animado. Gracias a quienes nos habéis criticado y tratado de entablar diálogo con nuestras opiniones desde las vuestras. El día 21, sigue la vida, claro. Daremos nuestra opinión sobre lo que ocurra. Pero, ante todo, seguiremos tratando de difundir las iniciativas solidarias y transformadoras que tanta gente lleva a cabo día tras día.